Los grandes accidentes de tránsito que han dejado luto en hogares inocentes durante las fiestas de fin de año; tiene responsables directos en el ministerio de Gobernación. El principal responsable que continúa recibiendo coimas del departamento de Tránsito de la PNC, es el viceministro administrativo Felipe Sánchez González, mano izquierda del exministro Sergay Francisco Jiménez prófugo de la justicia, quien dejará a escapar a 43 terroristas de las cárceles (solo han anunciado la fuga de 20 mareros). Este delincuente dice ser el que recibe parte de los negocios que dejó su exjefe Jiménez, sin que el nuevo ministro el juez Marco Antonio Villeda quiera hacer algo para cambiar los actos de corrupción que se realizan en toda la cartera a su cargo.
QUERÍAN LIMPIARLE LA CARA
El 14 de abril de 2025, los actos de corrupción con el crimen organizado sobrepasó los límites de la embajada demócrata que solicitó la destitución de Sergio Vela López como director del Sistema Penitenciario y a su concuño Jhonatan Hernández Esquivel a quien colocó como Jefe del Departamento de Tránsito.
SIN VISA
A ambos funcionarios de Bernardo Arévalo les quitaron la visa por ser miembros del crimen narcoterrorista que los ha vuelto multimillonarios. La relación que tienen con mareros declarados terroristas, los tienen en la lista negra del gobierno republicano de EEUU.
VICE MAFIA
Aunque no funcionó la destitución de los ladrones, Jiménez continuó con los negocios multimillonarios de la mano de su vice Sánchez y del novio de Sergay el asesor estrella Vinicio Ramirez Sequen.
NEGOCIOS SUCIOS
Bernarco impulsó a Sergay a continuar con toda clase de negocios incluido el tráfico de drogas principalmente fentanilo que llegó a las calles de EEUU. El vice que continúa en el cargo tiene el descaro de no haber nombrado jefe de Tránsito luego de la destitución de Hernández y solo tiene un subjefe David de Paz quien tiene varias academias que venden certificados de licencias de manejo que cobra con sobreprecio sí que los pilotos llenen los requisitos mínimos y conocimientos de la leyes. Los transportistas por su parte le dan una coima al subjefe para que los deje correr con motores modificados, que alcanzan grandes velocidades en las carreteras destruidas por los semilleros, que han producido grandes tragedias. Borrachos, drogados y sin experiencia los pilotos de la mayoría de buses urbanos, extra urbano y de transporte pesado se convierten en potenciales armas de destrucción, cuando volando por las calles no existe personal del departamento de Tránsito que realice operativos para detenerlos y confiscar los buses modificados. Todo sencillamente porque el viceministro Sánchez los deja correr por una coima que llena sus caletas.
CONTINUARÁ…
